Familia : Orchidaceae

Texto © Pietro Puccio

Traducción en español de Ignacio Barrionuevo
La especie es originaria de Madagascar, Mauricio y Reunión, islas en las que generalmente crece sobre rocas cubiertas de residuos vegetales y musgo en pluviselvas, menos frecuentemente epífita sobre los árboles, desde el nivel del mar hasta alrededor de los 1700 m de altitud.
El nombre del género es la combinación de los sustantivos griegos “κύων, κυνός” (cyon, cynós) = perro e “ὄρχις” (orkis) = testículo, en referencia a la forma de sus tubérculos; mientras que el epíteto específico es el adjetivo latino “purpurascens, entis” = tendiente a púrpura, en referencia al color de las flores.

La Cynorkis purpurascens es una orquídea terrestre, a veces epífita, decidua y con dos tubérculos carnosos y 1 o 2 hojas basales de entre 20 y 45 cm de longitud © Giuseppe Mazza
Esta inflorescencia es terminal, racemosa y compacta, sobre un pedúnculo erecto de alrededor de 25 cm de largo, y porta incluso más de 30 flores, sobre un pedicelo y ovario de entre 2,5 y 4 cm de largo, cuyo color va del rosa pálido al púrpura y miden en torno a 2,7 cm de diámetro. En estado silvestre existe también una forma albina.

Inflorescencia de larga duración con hasta 30 flores. Merecería una mayor difusión hortícola © G. Mazza
Esta especie es autopolinizadora.
A nivel amateur se reproduce mediante división de vástagos. Se trata de una especie poco cultivada que merecería una mayor difusión por su floración de larga duración, incluso varios meses.
Es decidua y requiere temperaturas medio-altas (entre 22 y 30 ºC) cuando esté en periodo vegetativo, ligeramente más frescas durante el reposo vegetativo.
El régimen de riegos debe seguir cuidadosamente el porte de la vegetación: durante la recuperación vegetativa, en primavera, se comienzan poco a poco los riegos, cuidando especialmente de no dejar agua sobre la hoja emergente, manteniendo el sustrato constantemente húmedo aunque sin encharcamientos, aumentando la cantidad de agua gradualmente, y al final del ciclo, cuando la hoja cae, se suspenden los riegos, solo manteniendo el sustrato levemente húmedo.
Por lo general es cultivada en maceta con sustrato orgánico especialmente drenante y aireado, que debe renovarse frecuentemente ya que los tubérculos se pudren fácilmente cuando el sustrato tiende a deteriorarse.
Las fertilizaciones, durante el periodo vegetativo, han de alternarse oportunamente con los riegos para evitar la acumulación excesiva de sales. Para estas conviene utilizar un abono equilibrado hidrosoluble, con oligoelementos, a 1/5, o menos, de la dosis aconsejada en el envase.
La especie está incluida en el apéndice II del CITES (especie cuyo comercio está regulado a nivel internacional).
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