Familia : Primulaceae

Texto © Pietro Puccio

Traducción en español de Maria Berlanga

Endémica de Haití, la Clavija domingensis es una especie rara en la natura y aún más en la cultura © Giuseppe Mazza
La especie es endémica de Haití, donde crece sobre el Macizo de la Hotte, en la península sudoeste, en los bosques semiáridos sobre suelo calcáreo, entre 250 y 500 m de altitud.
Su género está dedicado al escritor, historiador y botánico español José de Viera y Clavijo (1731-1813); el nombre de la especie, el adjetivo latino “domingensis” de domingo, hace referencia a la capital de la República Dominicana, Santo Domingo, donde hay presentes numerosos ejemplares en el Jardín Botánico Nacional.
Nombres comunes: Haití Clavija (inglés), bwa jan louwi, grand kokmolye, lang bèf (criollo haitiano); bois Jean Louis, grand coque mollier, langue a boeuf, langue de boeuf (francés); lengua de buey (español).
La Clavija domingensis Urb. & Ekman (1929) es un arbusto de tronco erecto raramente ramificado, que puede alcanzar los 8 m de altura y 20-30 cm de diámetro, con una corteza arrugada, ligeramente surcada longitudinalmente, de color gris-marrón, y una corona densa en el ápice.
Las hojas, sobre un pecíolo largo 2-5 cm, son alternas, simples, espatuladas con el ápice redondeado, margen completo y costilla central prominente en el lado inferior, de 0,8-1,10 m de largo y 9-15 cm de ancho, coriáceo, de color verde intenso y brillante en la parte superior, y opaco en la parte inferior.

Pariente de las prímulas, recuerda a las palmas con un tallo que puede alcanzar los 8 m y los 20-30 cm de diámetro © Giuseppe Mazza
Inflorescencias racemosas colgadas bajo las ramas, largo 50-65 cm, con numerosas flores, de aproximadamente 1,5 cm de diámetro, que se abren en sucesión, con cáliz con 5 lóbulos ovales, una corola crateriforme con 5 pétalos de oblongo a orbicular, carnosos, de un color naranja brillante, 5 estambres, ovario unilocular y el estilo corto.
Los frutos son bayas globosas, de aproximadamente 1,5 cm de diámetro, al inicio son verdes y al madurar se vuelven naranjas, contienen pocas semillas globosas sumergidas en una pulpa carnosa de agradable sabor.
Se reproduce por semilla en sustrato drenante mantenido constantemente húmedo a 24-26 ºC de temperatura, con un tiempo de germinación de a partir de las 2-3 semanas.
Rara en la naturaleza, donde lamentablemente es reducida a unas pocas decenas de especímenes, y aún más en cultivo, solo está presente fuera de su lugar de origen en unos pocos jardines botánicos y colecciones privadas, de forma inusual, que recuerda vagamente a una palmera y una elegancia particular por el tallo erecto, la densa copa y las coloridas inflorescencias.
De crecimiento bastante lento, necesita un clima tropical o subtropical, no soportando las temperaturas de un poco menos de +5 ºC, solo excepcionales y de brevísima duración.
Se adapta incluso a suelos pobres y bien enraizada puede tolerar breves periodos de sequía, pero crece mejor en los suelos ricos, con drenaje y riego regular en los periodos de sequía.
Debido al número extremadamente pequeño de especímenes, unas pocas docenas, dispersos y fragmentados, en constante declive debido a la expansión de la agricultura y la tala indiscriminada del bosque, esta especie ha sido incluida en la lista roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y Recursos Naturales) como “En Peligro Crítico” (con un riesgo muy alto de extinción en la naturaleza en un futuro próximo).

Inflorescencias racemosas colgando bajo las ramas, de 50-65 cm, con flores de aproximadamente 1,5 cm de diámetro que se abren en sucesión. Frutas comestibles © Giuseppe Mazza
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