Familia : Betulaceae

Texto © Dr. Barbara Barisani

Traducción en español de Susana Franke

La Betula pendula alcanza 30 m de altura con un tronco de 60 cm de diámetro © Mazza
Crece en bosques ralos, páramos y matorrales, desde la franja montañosa a la subalpina, sobre terrenos frescos y ligeros, preferiblemente ácidos. Puede formar bosques puros o bosques mixtos con pino silvestre, alerce, castaños, hayas y otras latifoliadas.
El término “pendula” se refiere a las ramas terminales, delgadas y curvadas hacia abajo. El término “verrucosa” se refiere a las verrugas resinosas blancas grisáceas presentes sobre las jóvenes ramas.
Los nombres comunes son Hänge-Birke, Weiβ-Birke, Gewöhnliche-Birke (alemánleau pendant, Bouleau blanc (francés Betulla pendente (italiano), Silver Birch (inglés) Abedul comùn, Abedul de Europa, Abedul verrugoso, Abedul péndulo (español).
Es un árbol que puede alcanzar 30 m de altura y 60 cm el diámetro del tronco. La corteza de las ramas y del tronco es blanca y lisa salpicadas de lentícelas. En los viejos ejemplares la corteza en la base del tronco es más oscura y agrietada.
Las hojas son pecioladas (pecíolo de 1-3 cm), tienen forma triangular o similar a un rombo, ápice agudo y margen doblemente dentado. La lámina superior es más oscura y brillante que la lámina inferior. De joven las hojas son pegajosas al tacto, por la presencia de resina. Las flores son amentos (inflorescencias péndulas densas y alargadas), llamadas también gatitos. Las masculinas miden de 3 a 10 cm, aparecen en el tardío verano y el polen madurará en la primavera sucesiva.
Los amentos femeninos miden de 1 a 4 cm, florecen en abril-mayo, contemporáneamente a la pérdida de las hojas. Las infrutescencias son péndulas, largas cerca 4 cm. Están constituidas por aquenios (frutos secos formados por una delgada cáscara que encierra a la semilla) provistos de una larga ala membranosa. La madera del Abedul es utilizada en la fabricación de muebles y pisos, Es un buen combustible y puede producir un carbón de leña de alto poder calorífero. En un tiempo su corteza era usada en la cobertura de los techos.
Es un árbol que ama la luz y se adapta también a terrenos pobres y arenosos. Así como la Betuna pubescens es un importante especie colonizadora. Está entre las primeras especies en aparecer como especie pionera en los terrenos descubiertos y es utilizada desde mucho tiempo atrás en la reforestación, luego de incendios o desmoronamientos o en la re naturalización de terrenos degradados.
Por su belleza es un árbol ampliamente cultivado en los parques y en los jardines, ya sea en grupo que aislada, si bien no es muy longeva (raramente supera los 60-70 años de edad). Es amada y cultivada por la luminosidad del tronco claro, por la ligereza de la copa, por la resistencia a la contaminación urbana.

A la izquierda un amento femenino y los amentos masculinos péndulos cargados de polen. A la derecho amentos femeninos maduros © Giuseppe Mazza
Las yemas, la corteza de las ramas jóvenes y las hojas contienen numerosos principios activos (taninos, resinas, aceites esenciales) y son utilizados para favorecer la diuresis, aumentar la fluidez de la bilis, disminuir la tasa de colesterol en la sangre.
El abedul goza también de propiedades antisépticas, astringentes y calmantes, utilizadas en cosmética para el equilibrio de las pieles grasas o con acné.
Sinóimos: Betula verrucosa Ehrh.; Betula alba Coste.
→ Para apreciar la biodiversidad dentro de la familia de las BETULACEAE clicar aquí.